El grupo municipal socialista denunció en la mańana de ayer que el Ayuntamiento de Málaga no solo no aumenta las zonas verdes en la ciudad sino que sustituye algunas de las ya existentes por unas superficies tan «antiecológicas y antiestéticas» como el césped artificial.
Gámez aseguró que además de no contribuir al medio ambiente, el césped artificial es costoso ya que la instalación de 1,2 kilómetros en Pacífico costó 36.000 euros. «Un despilfarro», afirmó la portavoz, quien sostuvo que la competencia de la conservación corresponde a Parques y Jardines y no a Limasa, cuando lo que acumula el césped artificial es suciedad y no necesita ser regado o cuidado como una planta natural.
«La ciudad no se hace verde a cuenta de pintarla de verde ni de poner césped artificial»,